This is the Spanish translation of the article: “Lynn University Home to One of America’s First NFT Museums” published in H.O. in June, 2022.
Los amantes del arte que quieran ver la Mona Lisa en todo su esplendor deben viajar a París y visitar el Louvre. Ese es el único lugar del planeta donde se puede contemplar la pintura original de Da Vinci. Es el único lugar donde se pueden apreciar las pinceladas y observar el magistral uso del sfumato de Da Vinci para suavizar los contornos del rostro del sujeto.
Con la llegada de la blockchain y, a su vez, de los NFT (non-fungible tokens o tokens no fungibles), los museos cuentan con la tecnología necesaria para exhibir obras de arte digitales auténticas en un único lugar físico o en múltiples ubicaciones simultáneamente.
Cuando los artistas comenzaron a crear obras digitales hace cinco, diez o veinte años, la autenticidad de la obra —la propia pieza digital— no podía verificarse. Cualquier persona con un dispositivo digital, como una computadora, un teléfono o una tableta, podía generar miles de copias de la obra en minutos, con o sin permiso del artista, y distribuir esas copias a cualquier otra persona con un dispositivo digital. Gracias a la tecnología blockchain, los artistas digitales de hoy pueden acuñar una obra y demostrar su autenticidad. Los aficionados al arte ya no pueden simplemente copiar un archivo digital y afirmar que es suyo o es el original.
En marzo, el Eugene M. and Christine E. Lynn College of Communication and Design de la Universidad Lynn en Boca Raton, inauguró uno de los primeros museos de NFT de la nación. Desde que abrió sus puertas en sus tres sedes, el decano César Santalo, director del museo, ha realizado una serie de observaciones interesantes. Afirma que ha sido una verdadera experiencia de aprendizaje.
“Al principio, Santalo se mostró gratamente sorprendido por lo fácil que era exhibir el arte. Debido a su naturaleza digital, los NFT pueden verse en múltiples monitores de video al mismo tiempo y simultáneamente. ‘Esto es algo en lo que no habíamos pensado que pudiera convertirse en una realidad y muy poderosa’, dice Santalo, quien además es un reconocido profesional de las comunicaciones visuales, artista, animador y educador.
El Museo Lynn tiene tres sedes: BRIC (Boca Raton Innovation Campus); el campus principal de Lynn; y el American College of Dublin en Dublín, Irlanda.
Con apenas unos 3.000 estudiantes, la Universidad Lynn carece de los recursos financieros y de la infraestructura física necesarios para mantener un museo tradicional. Los museos requieren mucho espacio, personal, costos operativos y otros gastos que el presupuesto de Lynn no podría cubrir. Por eso, explica Santalo, Lynn con frecuencia rechazaba obras de arte donadas debido a la falta de espacio. “Muchas veces teníamos que decir ‘no’. Ahora que contamos con el Museo NFT de Lynn, podemos aceptar donaciones digitales de algunos de los mejores y más brillantes artistas del universo NFT”, afirma Santalo.
El Museo Lynn creó su propia billetera de criptomonedas. Esta tecnología permite a los artistas donar su arte, almacenar, enviar y realizar sus transacciones en criptomonedas.
Exhibiendo artistas de comunidades emergentes
Al comienzo del proceso de creación del museo, Santalo desarrolló una relación profesional con Gianni D’Alerta, a quien describe como “el primer amigo del Museo NFT”. D’Alerta, un entusiasta de los NFT, es el creador de la Semana de NFT de Miami, una conferencia de tres días sobre NFT. Es también quien le presentó a Gladys Garrote, profesora de la Universidad de La Habana. “La profesora Garrote pudo reunir a algunos de los mejores artistas latinoamericanos, veinte de ellos, del universo NFT”, dice Santalo.
Garrote ha trabajado en el ámbito de los NFT desde el 2020 y sostiene que los NFT están dando una amplia visibilidad a los artistas latinoamericanos. “No solo a los artistas visuales, sino también a poetas, intérpretes y músicos”, señala Garrote. Debido a la naturaleza digital, los NFT han virtualmente disuelto las fronteras. Los artistas latinoamericanos que viven en comunidades emergentes se han beneficiado enormemente con esta tecnológica. “Ahora pueden mostrar su trabajo a una comunidad global”, afirma Garrote.
La colección de 19 obras que Garrote curó para el Museo Lynn destaca la rica diversidad del arte NFT latinoamericano. Pero el NFT es más que una nueva tecnología, dice Garrote; también es un movimiento cultural que está moldeando nuevas formas de coloración y nuevas formas de interacción en torno a una obra de arte.
Mientras avanzaba el proceso de curación, Garrote conocía exactamente qué artistas emergentes quería incluir en la colección de Lynn. “Todos ellos son miembros clave de la comunidad NFT. Algo que valoro es que lo que le está dando forma al movimiento no solo es arte fantástico, sino también encuentros. Los pocos que hoy tienen mayor reconocimiento nunca habían tenido una muestra física de su trabajo en una exhibición real antes de esta presentación en Lynn. Para ellos, es una oportunidad maravillosa de mostrar su obra en un espacio real”, afirma Garrote.
Aunque no es artista latinoamericano, uno de los destacados en la colección NFT de Lynn es Alex Duque, profesor del College of Communication and Design de Lynn. Duque, quien trabaja en publicidad, comenzó a explorar el medio NFT hace varios años. Sabiendo esto, Santalo se acercó a Duque y le pidió que presentara una conferencia sobre NFT en Lynn. “Esa presentación hizo que todos se involucraran en la conversación sobre NFT en Lynn”, dice Duque.
Tres de las obras de Duque forman parte de la exhibición NFT de Lynn: una escultura digital en 3D en ónix y oro, una investigación en paleontología y una imagen de la bandera estadounidense. Aunque sean un medio de arte naciente, Duque piensa que las NFT han demostrado ser poderosas por su autenticidad. “Tienes un libro digital de registro que puede rastrearse hasta su origen y cuya procedencia está comprobada. Eso genera poder para el artista”, afirma Duque.
No es un museo tradicional
En la sede BRIC de Lynn —adecuadamente ubicada donde ingenieros de IBM diseñaron y construyeron el primer computador personal del mundo a fines de los 70— seis monitores Samsung de 65 pulgadas dan la bienvenida al público. Para ver la colección NFT de Lynn, los usuarios se paran frente a uno de los monitores. “Podríamos mostrar cientos de obras únicas en 20 minutos. Literalmente podrías quedarte ahí parado”, dice Santalo. Para exhibir la misma cantidad de contenido en un museo tradicional, Santalo necesitaría 10 veces más de espacio físico.
En el museo, ubicado en la biblioteca del College of Communication (Facultad de Comunicación), Santalo instaló nueve monitores. Ya sea en BRIC o en la biblioteca, todos los monitores están interconectados y muestran exactamente el mismo contenido. En el American College of Dublin, el museo es todavía un proyecto en desarrollo. Actualmente solo tienen un monitor. “El hecho de que estén interconectados significa que ese único monitor en Dublín puede mostrar, literalmente, 20 obras originales en cuestión de minutos. Es extremadamente poderoso”, afirma Santalo.
Para comunicar información que normalmente se mostraría en una placa junto a la obra en un museo tradicional, cada pocos minutos, el contenido es interrumpido por un marco negro. Un código QR aparece en la pantalla, evocando un videojuego de los años setenta. Quienes desean conocer más sobre la obra escanean el código QR, que los dirige al sitio web del museo. “Lo hicimos desafiante porque queríamos que el espectador participara un poco más”, dice Santalo. “El sitio web muestra a los artistas y sus obras y automáticamente dirige al monedero digital del artista. En este momento, no estamos buscando monetizar. Estamos aprendiendo mientras avanzamos y queremos brindar la mayor cantidad de apoyo posible a los artistas y a sus necesidades”, afirma Santalo. Actualmente, el Museo NFT de Lynn no cuenta con el ancho de banda necesario para respaldar pagos a los artistas.
Desde que el Museo Lynn abrió sus puertas, universidades se han puesto en contacto con Santalo para orientarse sobre la creación de museos NFT y para buscar alianzas dentro del espacio NFT. Algunas personas y organizaciones quieren utilizar el museo NFT como una plataforma para promover sus misiones y causas. “Cuanto más podamos aumentar la colaboración, la diversidad de pensamiento, y expresión entre nuestros curadores y socios, más impulsaremos la innovación en nuestra universidad para nuestros estudiantes y profesorado por igual”, concluye Santalo.