This is the Spanish translation of the article: “Troubled Times for Community Collges” published in H.O. in October 2022.
En 1900, solo el 10 % de los graduados de secundaria en Estados Unidos asistían a la universidad. Era el ámbito de hombres privilegiados, acomodados y de élite.
Esto cambió drásticamente con la GI Bill of Rights de la Segunda Guerra Mundial, que permitió que millones asistieran a la universidad. Muchos fueron los primeros en su familia en hacerlo. Una parte significativa asistió a los communitiy colleges (CCs), que florecieron en todos los estados.
Matrícula en los Community Colleges
El COVID devastó la educación superior. La fuerte caída en las inscripciones universitarias, con casi un millón de estudiantes menos desde el inicio de la pandemia, continúa. En el otoño de 2021, las universidades perdieron la asombrosa cifra de 465.000 estudiantes. Las proyecciones de inscripción para el otoño de 2022 sugieren que las caídas importantes continuarán.
El COVID no es la única razón por la que los estudiantes están abandonando la educación superior. Un grupo demográfico más reducido, así como una desilusión generalizada entre los estudiantes potenciales, también son factores importantes.
El National Student Clearinghouse Research Center informó una caída del 15% en el alumnado de los community colleges (CC) en 2021 en comparación a dos años antes. En respuesta, los CC avanzaron con nuevos y mejorados esfuerzos, asistencia financiera creativa y programas de doble inscripción con escuelas secundarias locales.
También ayudaría enormemente si los community colleges retuvieran un mayor número de estudiantes. El síndrome de la “puerta giratoria” ha sido un problema durante mucho tiempo en la mayoría de los CC: demasiados estudiantes abandonan sus estudios —para no regresar jamás—. Un aumento en la retención de apenas un 10% aliviaría muchos problemas presupuestarios y permitiría a los CC enfocarse de nuevo en su misión de servicio. El siguiente estudio puede, espero, motivar a las instituciones a crear programas de retención más efectivos.
Estudio de la Universidad de Florida: hallazgos clave
Benjamin Skinner, Justin Ortagus y Melvin Tanner elaboraron un informe titulado “Por qué los estudiantes de community colleges abandonan a pesar de estar casi graduados”. Recomiendo leer el informe completo, publicado en The Conversation el 2 de febrero de 2022; contiene enlaces relevantes, análisis reflexivo y recomendaciones útiles.
Los autores señalan que 6 de cada 10 estudiantes de community colleges abandonan sus estudios. Trágicamente, el 10 % de quienes abandonaron estaban a pocos créditos de graduarse.
Este estudio es de especial interés para los lectores de H.O., ya que la gran mayoría de los hispanos comienzan sus estudios superiores en community colleges. Muchos asisten; muchos abandonan.
El proyecto encuestó a 27.000 exalumnos de cinco grandes community colleges de Florida. Irónicamente, habían mantenido un promedio de “C” o superior. El estudio señala que los estudiantes de CC enfrentan presiones y problemas que los estudiantes de universidades de cuatro años no tienen. El informe identificó once cuestiones clave, que pueden resumirse así:
- Los costos eran demasiado altos
Más de la mitad (53 %) abandonó debido al costo de matrícula y aranceles. Un 25 % más mencionó el costo de los libros.
- El costo de vida era demasiado alto
El alquiler, servicios, salud, cuidado infantil y alimentación eran demasiado elevados para el 48 %.
- Agotaron la ayuda financiera
El 43 % abandonó porque perdió la ayuda financiera. Los estudiantes con bajo rendimiento o que no terminan en los plazos establecidos pierden asistencia.
- Horarios impredecibles
El 20 % de los estudiantes son padres; la mitad asiste a CC. La mayoría trabaja y tiene responsabilidades familiares. Un tercio de los que abandonaron mencionó horarios impredecibles para cumplir con sus obligaciones.
- Falta de información clave
Muchos dejaron sus estudios porque no estaban seguros de los requisitos de graduación. Señalaron que el servicio de orientación era “limitado o impersonal”. El 24 % no sabía qué materias cursar después.
- Estudiantes confundidos sobre bloqueos administrativos en sus cuentas
El 16 % de los estudiantes que abandonaron creía no poder inscribirse por bloqueos financieros, aunque los investigadores notaron que ninguno de ellos en realidad los tenían. Los estudiantes hispanos duplicaban a los caucásicos en reportar que no podían registrarse debido a bloqueos financieros.
- Emergencias de salud
Las emergencias de salud llevaron al 17 % a abandonar. Entre mayores de 50 años, fue el 20 %.
- Los estudiantes obtuvieron un nuevo trabajo o lo perdieron
El 34 % dejó sus estudios cuando su trabajo cambió de medio tiempo a tiempo completo. El 15 % dejó por ascensos laborales, el 13 % por tomar un segundo trabajo y el 12 % por perder el empleo. Más hombres que mujeres -22% frente al 13 %- señalaron que un cambio de carrera los obligó a abandonar.
- Los cursos de matemáticas y ciencias eran demasiado difíciles
Muchos estudiantes no estaban preparados para estas clases a nivel universitario y tuvieron dificultades con ellas. El 25 % abandonó por estas materias.
- Los estudiantes carecían de vínculos sólidos con el campus
El 11 % dijo no tener muchos amigos y el 8 % no se sentía bienvenido en el campus.
- Cursos en línea y acceso a internet poco confiable
Muchos abandonaron por mala conexión o dificultades con la modalidad online. El 25 % tuvo problemas para aprender de forma autónoma y el 24 % mencionó tener poca interacción con los docentes en línea. El 9 % sintó que no tenía suficiente interacción con sus compañeros. (Este estudio es anterior a la pandemia, que introdujo más aprendizaje en línea).
Conclusión
¿Cuántos de estos problemas existen en nuestras instituciones? ¿Estamos mejorando? ¿empeorando? Es motivo de seria reflexión —y acción—.
Los community colleges revolucionaron la educación superior. Innovadores por naturaleza, introdujeron mejoras en la enseñanza, asesoramiento académico personalizado, horarios adaptados a los estudiantes y no a la institución, políticas que abordan las realidades de adultos que trabajan, y cursos de nivelación para llevar a los estudiantes desde su nivel hasta la competencia requerida. Y así sucesivamente.
Por estas reformas —altamente exitosas— fueron criticados y menospreciados por instituciones tradicionales. Sin embargo, hoy muchas de estas han adoptado las prácticas de asesoramiento y enseñanza de los community colleges. ¿Por qué? Porque funcionan. Ayudan a los estudiantes a aprender. Punto.
Durante cincuenta años, tuve la fortuna de trabajar en universidades, colleges de cuatro años y community colleges. También formé parte de 52 equipos de acreditación regional, evaluando una amplia gama de instituciones desde universidades de la Ivy League hasta community colleges de dos años con dificultades.
Descubrí que los community colleges son los más eficaces para atender las necesidades estudiantiles. Confío en que liderarán el camino, con planificación reflexiva, para llevar a la educación superior más allá de la pandemia y de la caída en la matrícula.